Cómo se juega a FreeCell (Carta Blanca)
Las 52 cartas se reparten boca arriba en ocho columnas: las cuatro de la izquierda reciben siete cartas y las cuatro de la derecha, seis. Arriba a la izquierda hay cuatro celdas libres, cada una capaz de guardar una carta un rato. Arriba a la derecha están las cuatro fundaciones.
- Solo se puede mover la carta de arriba de una columna o una carta de una celda libre.
- En las columnas se baja alternando colores: una carta va sobre otra un punto más alta y de otro color.
- Cualquier carta puede ir a una columna vacía.
- Sube cada fundación por palo del as al rey. Lleva allí las 52 cartas para ganar.
Mover varias cartas a la vez
En rigor las cartas se mueven de una en una, pero el juego hace por ti los pasos intermedios a través de las celdas libres y las columnas vacías. El máximo de cartas que puedes mover juntas es el número de celdas libres vacías más uno, multiplicado por dos por cada columna vacía. Con dos celdas vacías y una columna vacía son (2 + 1) × 2 = 6 cartas. Si el destino es una columna vacía, esa no cuenta, así que el límite se reduce a la mitad.
Consejos
- Estudia el reparto antes de empezar: todas las cartas están a la vista, así que busca dónde están enterrados los ases y los doses.
- No llenes las celdas libres: si están ocupadas, tampoco podrás mover varias cartas a la vez. Guarda solo cartas que puedas sacar pronto.
- Una columna vacía vale más que una celda libre, porque duplica las cartas que puedes mover.
- Desentierra pronto las cartas bajas: despejar las columnas que tapan ases y doses pone en marcha las fundaciones.
¿De verdad casi todas tienen solución?
Sí. FreeCell es famoso porque las partidas imposibles son rarísimas. En un estudio por ordenador de 2018 sobre 8600 millones de repartos, Shlomi Fish y Theodore Pringle encontraron que aproximadamente uno de cada 84 000 no tenía solución. Comma Puzzles reparte al azar, así que todavía puede salir alguna partida imposible, pero si te atascas casi siempre hay otro camino. Prueba a deshacer.
Un poco de historia
FreeCell nació como juego de ordenador. Paul Alfille, entonces estudiante de medicina en la Universidad de Illinois, lo programó en 1978 para el sistema educativo PLATO. Se basó en el Baker's Game, que Martin Gardner describió en Scientific American en 1968, y cambió la regla de construir por palo por la de alternar colores, lo que hace que muchas más partidas tengan solución. Se hizo muy conocido al incluirse en un sistema operativo para PC a mediados de los años noventa.