Cómo se juega al Solitario Spider
Se juega con dos barajas, 104 cartas. Se reparten 54 cartas en diez columnas: seis en cada una de las cuatro primeras y cinco en las otras seis, con solo la carta de arriba boca arriba. Las otras 50 cartas quedan en el mazo y se reparten de una en una por columna, cinco veces en total.
- Puedes poner una carta sobre cualquier carta un punto más alta, sea del palo que sea, por ejemplo un 7 de picas sobre un 8 de corazones.
- Para mover varias cartas juntas deben formar una escalera de un mismo palo que baja de uno en uno.
- Cualquier carta o escalera puede ir a una columna vacía.
- Cuando 13 cartas de un palo van seguidas del rey al as, se retiran solas. Retira ocho escaleras para ganar.
- Pulsa el mazo para repartir una carta en cada columna. No se puede repartir si hay una columna vacía.
1, 2 o 4 palos
Con un palo, las 104 cartas son picas, así que las escaleras que formes siempre acaban siendo de un solo palo. Empieza aquí si eres nuevo. Con dos palos se mezclan picas y corazones, y con cuatro se usan todos, lo que es mucho más difícil porque hay que deshacer escaleras mezcladas.
Consejos
- Construye por palo siempre que puedas: una carta puesta sobre otro palo no podrá moverse con ella después.
- Descubre las cartas ocultas: trabaja primero las columnas cortas para conseguir una columna vacía.
- Cuida las columnas vacías: son tu mejor herramienta para ordenar escaleras largas, así que llénalas solo cuando ayude.
- Ordena antes de repartir: cada reparto tapa todas las columnas con una carta nueva, así que termina antes los movimientos que tengas.
Un poco de historia
El Spider se dio a conocer con el libro de solitarios que Albert Morehead y Geoffrey Mott-Smith publicaron en 1949, aunque se citan menciones anteriores y su origen exacto no está claro. El nombre suele explicarse por las ocho escaleras que hay que completar, como las ocho patas de una araña. Su inclusión en un sistema operativo para PC a finales de los noventa lo llevó a millones de jugadores.